lunes, 31 de enero de 2011
Muchas inquietudes respecto a la higiene oral de los niños se presentan entre los padres, es común pensar que la limpieza de la boca en un niño se realice cuando este tenga todos sus dientes en boca, pero es importante tener presente que un correcto cuidado de los dientes y encías de nuestros hijos deben realizarse desde que nacen.
La boca de un recién nacido consta de encías superior e inferior llamadas rodetes gingivales, éstos ayudan al niño a la alimentación y así como a los dientes hay que mantenerlos limpios no solo para prevenir infecciones sino también para acostumbrar o ambientar al niño a un cuidado regular de su boca. La higiene de los rodetes gingivales se realiza con un pedazo pequeño de gasa humedecido con agua limpia para retirar los residuos de leche materna u otro tipo de alimento. Es conveniente hacer este procedimiento por lo menos 3 veces al día. Un odontopediatra puede indicarle mas detalladamente como realizar esta labor, la cual a su vez estrechará aún mas los lazos de afecto con su bebé.
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